Mi Kitsch Kitchen, Palma, 24 de Abril de 2016

Mis tonterías,

La semana pasada es intensa y difícil. El martes asisto a la lectura de textos de una joven promesa literaria italiana que escribe en catalán y el domingo veo el estreno mundial del reality “Quiero ser monja” y el miércoles devuelvo a la Biblioteca de Can Sales, con retraso, el libro La caçadora de cossos de Najat el Hachmi sin conseguir terminarlo.
Al mismo tiempo, Mario sigue deprimido y el Padre Fortea, mi confesor espiritual, pierde el móvil y Acham Hellman se pelea con un sargento chusquero que es panameño armando un alboroto en la calle y un vecino llama a la Guardia Civil y como el diablo no conoce los límites insulta a la pareja de guardias y no pide disculpas y le detienen acusado de ofensas a la autoridad y pasa la noche del viernes encerrado en un calabozo de los Juzgados de Instrucción de las Avenidas y José Luis insiste en que utilice el Word Flow.

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A la lectura de la italiana nos convocan a las seis de la tarde. Es una hora perfecta porque a las siete y cuarto tengo que estar en otro lado y deseo escuchar de viva voz los versos de una escritora italiana que escribe en catalán.
Soy puntual y a las seis ocupo una silla en la biblioteca del edificio de la EOI. Observo que la asistencia es numerosa y que acuden los estudiantes de dos departamentos primos hermanos, el de catalán y el de italiano.
Cuando llego a la biblioteca la poetisa está en la sala, circunstancia que agradezco. Tras las presentaciones de rigor por los jefes de departamento ceden la palabra a la joven promesa emergente.

La escritora quiere narrar a la audiencia su biografía . Son las 18:10 pm.
No me parece mal ya que opino que escuchar de primera mano el proceso creativo de un escritor que publica libros es una inmensa suerte, y además me intriga que alguien  publique en exclusiva en una lengua que no es la suya materna ni paterna.
Decido relajarme a la espera de la recitación de textos y pongo mis dos sentidos en modo periscopio. Es decir, que la observo y escucho.

Tras finalizar los estudios de literatura española o filología hispánica o algo parecido en la ciudad italiana de Pisa la joven escritora descubre que el sistema universitario italiano es una porquería o eso la entiendo, y se traslada a Madrid para trabajar de traductora en una editorial ¿Alfaguara?.
Son las 18:25 pm.
En la capital española conoce el amor de su vida, no dice si es el primero o le preceden otros, y ambos se trasladan a Barcelona. La increíble pasión dura lo que dura dura aunque la escritora aprovecha el romance para realizar unos cursos de literatura creativa y una especialidad que no recuerdo en una universidad que tampoco recuerdo pero es su talón de Aquiles porque no consigue obtener los quince créditos últimos para que le den el título.
En la misma época conoce a un grupo de estudiantes mallorquines, creo.
Son las 18:40 pm.
Observo que la vecina de silla comienza a ponerse nerviosa.

La escritora prosigue explicando que el idilio con mi lengua paterna comienza en Italia por una casualidad que os explico otro día para no alargar demasiado el asunto. Lo que debe quedar claro es que el idilio de la escritora con la lengua de mi admirado Ramón Llull florece en Barcelona.
Son las 18:50.

¡Uy! la vecina remuga y se inquieta.

A la joven promesa literaria le despiden del trabajo y como el ligue catalán fenece (of course, en sentido figurado) acepta una invitación de los amigos mallorquines y se instala en la isla.

Son las 18:56 pm

El idilio apasionado se transforma en un amor loco cuando lee los versos de Blau Bonet, i d´un cop la jova decideix abandonar el italiano materno y comenzar a soñar en catalán, excepto las veces que regresa a Italia para visitar a su madre que siempre la riñe por perder el bello acento italiano.
En ese momento obtengo la respuesta a una cuestión que ronda hace tiempo por mi cabeza: el plazo límite para no liar a un cerebro de tipo medio en una profunda inmersión lingüística es de cuatro meses.
Son las 19:01 pm

Varias personas y mi vecina de silla se levantan, circunstancia que aprovecho para hacer lo mismo y abandono la biblioteca a las 19:03 pm
Moraleja: Si deseas escuchar a un escritor italiano declamar algunos versos no seas demasiado puntual.

P.D: Esta noche emiten el segundo capítulo de Quiero ser Monja.

Juleysi debe elegir entre convertirse en diseñadora de moda o un novio del que nunca se despega y al que echa mucho de menos o la llamada del convento. Paloma, una Kika ultraortodoxa a la que no le van los chistes pero que lo tiene todo muy claro, abandona una comunidad evangélica y a 13 hermanos para entrar en el convento y casarse con Cristo, y Janet y Jaqui elevan la tensión del primer programa cuando les obligan a elegir entre su móvil y Jesucristo.

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About María Julia Bennassar

Hola! Soy María Julia, Una arquitecta técnica a la que le gusta el ARTE y escribir; suena raro, lo sé

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Trivialidades