Museo del Prado, Madrid, 27 de Junio de 2016

Mis tonterías,

Después del intenso sofocón del fin de semana, una vez atemperados los nervios, sigo dandole vueltas y revueltas a un concepto artístico algo destroyer:

No es negativo que los ingleses abandonen la UE.

Es innegable que el ARTE debe perseguir la polémica; resulta necesario e indiscutible, sino recordar la magnífica obra de Gustave CourbetEl origen del mundo.
Un desnudo calificado de obsceno durante más de un siglo, oculto la mayor parte de su vida y del que hoy disfrutamos porque está expuesto en el Museo de Orsay y ningún descerebrao piensa, jamás,destruirle.
Sin embargo, ahora mismo, en la ciudad de Berlín, un grafitero español llamado Gonzalo Borondo la lía parda con un graffiti de temática sangrienta y tétrica que pinta en una fachada de un edificio de 47 metros de altura por encargo de un constructor, y al que los vecinos del barrio y medios de comunicación desean destruir porque no les agrada su contemplación, y a lo mejor van y lo hacen, para sustituirle por uno decorativo, Zen y Mindfulness que no altere la visión plácida y tranquila del vecindario ideal.

Resulta curiosa la iniciativa alemana si consideramos que a ningún inglés se le ocurre hasta el momento destruir la obra de otra diosa de la polémica moderna, la británica Tracey Emin, un icono cultural del siglo XX y seleccionada para el premio Turner de 1999 (este es un misterio del Arte Moderno del que no dejaré de preguntar el resto de mi vida el porqué.)
La artista inglesa, dicho sea de paso, no tiene ni pajolera idea de dibujar, aunque hoy en día da lo mismo que lo mismo da, lega al mundo del ARTE una de las obras más irracionales y horrorosas que uno puede llegar a contemplar, My bed.

Una complicadísima idea conceptual expuesta en un museo inglés del que ya no recuerdo el nombre. Una cama sin hacer con las sábanas sucias y rodeada de basura, condones, botellas vacías, colillas, bragas manchadas de sangre, un par de zapatillas y otros deshechos bastante asquerosos de una persona bastante guarra y que está más pallá que pacá.

Y este es el principal motivo por el que desde el sábado no paro de insistir y preguntar a los amigos y conocidos:
-¿Te lo puedes creer? ¡ha triunfado el Brexit! ¿Será algo bueno o será algo malo?

Y finalizo de dar vueltas a la olla cuando saludo a Susana en la Hípica de Alcalá y contesta:

-¿Y qué esperabas? Los ingleses son bastante paletos. Será algo bueno.

P.D: A mediados del siglo XVII las luchas entre los bandos de Canamunt y Canavall en la ciudad de Palma están en su máximo apogeo sangriento.

Los asesinatos se suceden día a día y en los alrededores de la ciudad ondean igual que estandartes, junto a los caminos, los cadáveres de muchos ahorcados cuya justicia ejemplar parece que sirve de muy poco.

Un joven llamado Nicolau Rossinyol se enamora de una joven llamada Elisabet Anglada, y como en la famosa tragedia de William Shakespeare, los parientes de ella se oponen ferozmente a la relación. El 20 de marzo de 1598 los Anglada atacan a los Rossinyol.

La batalla campal comienza en el Borne y termina en la SEO de Palma; un enfrentamiento entre dos bandos mallorquines activo durante mucho, demasiado tiempo.

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About María Julia Bennassar

Hola! Soy María Julia, Una arquitecta técnica a la que le gusta el ARTE y escribir; suena raro, lo sé

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Trivialidades

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