Alcalá de Henares, 17 de noviembre de 2017

Mis tonterías,

–¡Jefa! ¿A donde vamos esta mañana?–pregunta el editor cogiendo el iPad del cajón del armario.

–Al Reina Sofía–responde La Jefa poniéndose un jersey de cuello alto blanco crudo–a visitar al artista sudafricano que ha seducido al jurado del Premio Princesa de Asturias de las Artes.

Querido lector ¿Qué detalle diferente podría contar del premio Princesa de Asturias de las Artes 2017? ¿Qué Kentdrige es súper conocido por sus collages, dibujos, grabados y pinturas animadas? ¿Qué se licenció en Ciencias Políticas y Estudios Africanos y se formó en Bellas Artes en Johannesburgo y en teatro y mimo en París? ¿Qué ha sido capaz de crear tooooda una imaginería propia a base de recontextualizar el continente africano y el colonialismo? ¿Qué es un tipo mogollón de respetado por su fuerte implicación ética?

¡Pues no!….porque ese rollo cultureta es súper mega aburrido.

En MI KITSCH KITCHEN preferimos ser algo más superficiales para leer al crítico de arte Tomaso Tomatini y enterarnos que cuando Kentridge era un adolescente con acné un marisabidillas le dijo:

–¡Mira, guapo! Para triunfar como artista tienes que elegir entre dibujo, escultura, cine o teatro.

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Hunting the Spurwinged Goose de la serie Colonial Landscapes (Cazando el ganso) 1995-1996. Carboncillo y pastel sobre papel. Colección particular.

–¡Menos mal que no hizo ni puñetero caso !–exclama emocionado el editor sacando fotos a todas las obras con el iPad– porque William Kentridge es la aguja escondida del pajar. Un “artista total”. Un hombre del Renacimiento.

P.D: ¡Ah! También visitamos Las Bóvedas del Reina Sofia, es decir, los sótanos.

Un espacio expositivo con muy mal rollete que fue utilizado como manicomio, enfermería y prisión. Los vigilantes del museo lo evitan como a la peste. Ya sabes, por los fantasmas, espíritus y todo eso…aunque de repente se nos apareció uno súper amable que confirmó que bajo nuestros pies estaba enterrado el médico de Felipe II.

–Batuadell!–exclama el editor pegando un salto tremendo–¡Este lugar me recuerda las tétricas catacumbas de Roma!

Dos salas diáfanas. Una abovedada y otra con cúpula. Un ambiente frío, húmedo y oscuro. Un espacio que sólo abren al público en ocasiones súper especiales, cuando un artista lo solicita para exponer.

Hasta el 26 de febrero estará David Bestué con “Rosi Amor”. Una expo que será inolvidable para algunos, los vigilantes del museo.

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About María Julia Bennassar

Hola! Soy María Julia, Una arquitecta técnica a la que le gusta el ARTE y escribir; suena raro, lo sé

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