MI KITSCH KITCHEN, Palma, 7 de diciembre de 2017

Mis tonterías,

 

El Museo del Prado es un museo súper antiguo y súper carca.

Uèp! ¡Colega! ¡No te calientes! Permite que lo explique:

El Prado es un museo antiguo porque data de la época de Carlos III y es carca porque siempre ha mantenido una actitud retrógrada con la modernidad.

Si eres de los que prefieren colgar en su casa las obras maestras de los siglos XVI a XIX en vez de las masterpieces de los siglos XX y XXI eres un troll; lo siento, pero es lo que hay…a no ser que propongas a tu vida un cambio radical para darte un chapuzón en pelota picada en la piscina del pueblo un domingo de agosto a las doce de la mañana. Al museo español le ha sucedido lo mismo que le sucedió al abuelo enrollado del escritor torturado cuando se emperró hace dos años en acompañar a su nieto de quince años al botellón del sábado en el Parque de Polvoranca.

Verás, ahora mismo en la ampliación del Prado está exponiendo el artista Cai Guo-Quiang, un erudito de la pólvora, un colega que desea proseguir con la estela dejada por El Greco en la exposición “El espíritu de la pintura”; una expo comisariada por Alejandro Vergara que permanecerá expuesta en la sala C del edificio Jerónimos hasta el próximo mes de marzo.

–¿De quien estáis hablando?–pregunta bostezando el escritor torturado que todavía lleva puesto el pijama de los Simpson

–Del artista chino que se hizo mundialmente famoso después de firmar los fuegos artificiales de las Olimpiadas de Pekín del 2008–responde José Luís levantando la vista del MacBook Air de 13″

–WOW!–exclama el exorcista–¡Colegas! Esa es una de las principales aportaciones que hizo China a la humanidad; me refiero a la pólvora, of course.

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Fotografía realizada por el editor al merchandising de Cai Guo-Quiang que vende la tienda del Prado. Postales.

El artista chino está dotado de multitud de facetas que aplica en las performances, video instalaciones, dibujos y pinturas para conseguir que la pólvora sea reconocida por todos como el nuevo sinónimo de la Paz. 

–¡Qué le vamos hacer…!–exclama el editor–la pólvora es el material artístico del siglo XXI–dice poniendo los ojos en blanco–un puente increíble entre el pasado y el presente artístico, el  lazo de amistad que une oriente y occidente.

Querido lector, esta historia comenzó un día de 2014 cuando Cai Guo-Quiang visitó la ciudad de Toledo y quedó embobado con la espiritualidad y sabiduría técnica de uno de los grandes maestros del Prado, Doméniko Theotocópoulos, El Greco.

Algo que sucede a menudo, es normal…

Sin embargo el artista chino ha ido más lejos para iniciar un camino espiritual que finalizó el pasado mes de septiembre en el Salón de Reinos con una serie de obras inspiradas en las pinturas de los grandes maestros del Palacio del Buen Retiro, ya sabes, Goya, Velázquez, El Greco y todos esos…

Cai Guo-Qiang es el primer artista contemporáneo que concibe obra inédita creada in situ para su exposición en el Prado, se trata de su primera exposición monográfica centrada en la pintura desde hace más de 30 años.

Esta exposición, que nace del continuo intercambio del artista con la figura y la espiritualidad del Greco y plantea un diálogo con los maestros del Prado, está formada por 27 pinturas hechas con pólvora, ocho de las cuales se han realizado en el Salón de Reinos.

En la sala D se proyectará un documental de 20 minutos dirigido por Isabel Coixet para trasladar al espectador al proceso creativo y la producción que ha llevado a cabo el artista para esta exposición.

Museo del Prado dixit

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Fotografía realizada por el editor al merchandising de Cai Guo-Quiang que vende la tienda del Prado. Carpetas, moleskines, imanes y posavasos.

–Me parece una action painting bastante absurda–opina el editor mientras hace fotos a las postales de la tienda del museo–el resultado es bastante flojo ¿No te parece?

–Lo sé, buddy–dice La Jefa–pero El Prado no permite hacer fotografías sin flash y hay que mostrar algo a los seguidores del blog, además–continúa explicando–aunque el producto final no quede bien reconocerás que al menos ha existido intención.

–¡Ya…!–exclama el editor guardando la Nikon Canon Mark IV en la mochila–pero realizar experimentos en un museo de la categoría del Prado es bastante peligroso. La Tate de Londres lo puede permitir ¿Pero El Prado?

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P.D: Uno de los personajes que aparece a menudo en las historias de MI KITSCH KITCHEN es CgH, el  Cónsul Honorario de Corea del Norte en Mallorca.

El editor quiere puntualizar que CgH es un informador del blog, un cotilla del mercado del arte, el marido de una de las siete hijas de Carlos de Nauru, el heredero al trono de la República de Nauru. Un pequeño estado de la Micronesia situado en el Océano Pacífico central. Verás, el Cónsul está casado con la hija pequeña del rey, una chavala de cincuenta años especialista en sociología médica, chakras y reiki que está a cargo del proyecto de circulación de alimentos y bebidas alcohólicas de la OMS. La ilusión de CgH sería trasladarse a Nueva York para ser el representante de Nauru en las Naciones Unidas.

También es un apasionado del mundo de las Subastas del Arte y el que nos chiva los cotilleos que se producen en las subastas nocturnas de Christie´s y Sotherby´s.

Desde hace diez años reside en Mallorca donde dirige con mano de hierro los negocios chuferos que posee el Gran líder en Valencia y el norte de África. En pocos años, dice, seremos los principales exportadores de este increíble tubérculo.

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About María Julia Bennassar

Hola! Soy María Julia, Una arquitecta técnica a la que le gusta el ARTE y escribir; suena raro, lo sé

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Trivialidades

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